La comunidad cristiana del consejo de poblado de Nkomidji-Enigaguku, en el distrito de Niefang, vivió este viernes 12 de junio una jornada histórica con la inauguración oficial de la nueva capilla del Sagrado Corazón de María, en un ambiente marcado por la fraternidad, la espiritualidad y la alegría de los fieles.

El acto inaugural comenzó con una serie de oraciones dirigidas por el Obispo de la Diócesis de Evinayong, Monseñor Calixto Paulino Esono Abaga, quien posteriormente procedió al corte de la cinta simbólica, gesto que abrió oficialmente las puertas del nuevo templo a los feligreses de la comunidad.

Tras la apertura, se celebró una misa solemne presidida por el propio prelado, acompañado por otros ministros del altar, en una ceremonia cargada de cantos litúrgicos, alabanzas y expresiones de júbilo de los asistentes, quienes acudieron para rendir honor al Sagrado Corazón de María.

Durante la homilía, después de las lecturas bíblicas, Monseñor Calixto Paulino Esono Abaga subrayó el valor de las buenas obras y recordó que la casa de Dios no pertenece a una sola persona, sino que es un espacio de oración abierto a todos los creyentes.

La celebración contó además con la presencia de autoridades locales, personalidades del enclave poblacional e invitados procedentes de otras localidades, quienes se sumaron a esta significativa festividad religiosa.

Al término de la eucaristía, la comunidad cristiana expresó públicamente su agradecimiento a Marcelino Oyono Ntutumu, impulsor de la obra, por su gesto humanitario al financiar la construcción de la nueva capilla, considerada por los habitantes como un legado de fe y compromiso con el pueblo.

Como muestra de reconocimiento, los oriundos de Enigaguku entregaron varios obsequios tanto al Obispo de Evinayong como al benefactor de la obra, en señal de gratitud por su contribución al fortalecimiento de la vida espiritual de la comunidad.

La jornada concluyó con una recepción ofrecida a todos los asistentes, cerrando así un evento cargado de profunda espiritualidad y que reafirma el compromiso de la comunidad cristiana con la fe y la unidad.