Nacido el 2 de marzo de 1976 en Valladolid, el exinterior izquierdo forjó una trayectoria marcada por el talento técnico, la disciplina táctica y un liderazgo silencioso pero firme. Su carrera internacional tuvo un recorrido singular: defendió los colores de la selección sub-21 de España antes de asumir el reto de representar a Guinea Ecuatorial en la absoluta, donde se consolidó como uno de los capitanes más respetados por su entrega dentro y fuera del terreno de juego.

En el ámbito profesional, disputó once temporadas en la Primera División española, dejando su huella en clubes históricos como el Real Valladolid, el Real Betis y el Cádiz CF, entre otros equipos nacionales. A lo largo de su carrera lució dorsales emblemáticos como el 23, 12, 15, 21 y 30, números que acompañaron distintas etapas de crecimiento deportivo hasta su retiro oficial en 2012 con el CD Cuéllar Balompié.

Más allá de los estadios, Zarandona ha sabido reinventarse. Desde hace más de ocho años impulsa un proyecto de formación y captación de jóvenes talentos como representante del Real Betis en Guinea Ecuatorial, apostando por el desarrollo estructural del fútbol base y la creación de oportunidades para nuevas generaciones.Hijo de madre originaria de Mbini y padre vasco, mantiene un sólido vínculo cultural y emocional con Guinea Ecuatorial, país que visita con frecuencia para respaldar iniciativas deportivas en distintas regiones. Su figura trasciende el ámbito competitivo: es referente de disciplina, identidad y compromiso social.

Desde este periódico, Mofueñ, nos sumamos a las felicitaciones y le deseamos un feliz cumpleaños a Benjamín Zarandona, símbolo de un fútbol que une fronteras y deja legado.