Durante la jornada, se atendieron varios juicios de sumario de urgencia que pusieron de relieve la desproporción entre la prisión preventiva y las penas para faltas menores:

1- José Martín Akuru Endaman, imputado por complicidad en el robo de una peluca, reconoció haber gestionado su venta por 15.000 XAF, pero negó participar en el hurto. La fiscalía confirmó su versión y solicitó su libre absolución, teniendo en cuenta que llevaba cuatro años en prisión preventiva, tiempo muy superior al que correspondería por la falta.

2- Ángel Micha Nvono Asangono fue juzgado por un caso de hurto tras recoger un monedero con 25.000 XAF en una discoteca y devolverlo inmediatamente al propietario. A pesar de no haber causado daño alguno, permaneció cuatro años en prisión preventiva, mientras que la fiscalía pedía solo cinco meses de arresto menor, y finalmente solicitó su libre absolución.

3- Diosdado Obiang Bayeme, acusado de robo en la tienda donde trabajaba como conductor personal, reconoció haber tomado tres prendas de vestir para venderlas, debido a que llevaba cinco meses sin recibir su salario. Aunque la fiscalía solicitó seis meses de arresto menor, el imputado había estado dos años y nueve meses en prisión preventiva.

Todos los casos quedaron vistos para sentencia, evidenciando la excesiva duración de la prisión preventiva frente a las penas de faltas menores, un tema que ha generado debate sobre la eficiencia y proporcionalidad del sistema judicial en Bata.