El Gobierno de Guinea Ecuatorial ha lanzado una alerta por posibles deslizamientos e inundaciones tras la tragedia ocurrida en el barrio Acrópolis de Malabo, donde un muro colapsó sobre una vivienda, provocando la muerte de una mujer embarazada y sus seis hijos.

En un comunicado, el ministro delegado de Agricultura, Diosdado Obiang, informó que estudios del Instituto Nacional para la Conservación del Medio Ambiente (INCOMA) muestran que la zona aún presenta inestabilidad del suelo, lo que aumenta el riesgo de nuevos derrumbes y posibles bloqueos de ríos, con el consiguiente peligro de inundaciones.

El Gobierno subraya que los efectos del cambio climático intensifican la situación. Desde 1990, las temperaturas en Malabo han aumentado aproximadamente 0,008 °C por año, generando episodios de calor extremo, sequías y mayor riesgo de incendios forestales. Las precipitaciones recientes, que van de moderadas a torrenciales, aumentan el peligro de desastres naturales.

Además, los vientos cada vez más fuertes y repentinos pueden causar daños a techos, ventanas, viviendas, carreteras y medios de transporte, así como afectar la salud de la población, especialmente en afecciones respiratorias.

El aumento del nivel del mar también pone en riesgo las zonas costeras, provocando inundaciones, erosión, contaminación de acuíferos, pérdida de infraestructuras y desplazamiento de comunidades.

El Ministerio de Medio Ambiente recomienda medidas de prevención: evitar construir en zonas de riesgo o pendientes inestables, conservar y reforestar la vegetación para fijar el suelo, y desarrollar sistemas de drenaje que eviten la acumulación de agua de lluvia y doméstica.