El Vicepresidente Nguema Obiang Mangue realizó una visita sorpresa al nuevo Sofitel Presidencial para comprobar su estado antes de la llegada del Pontífice. El hotel se perfila como una de las principales opciones de hospedaje.
En la noche del miércoles 9 de abril, el Vicepresidente de la República llevó a cabo una inspección inesperada al nuevo hotel Sofitel Presidencial, situado frente a la Catedral Metropolitana de Malabo. La visita responde al interés del Ejecutivo por garantizar espacios adecuados para recibir a la delegación que acompañará al Papa durante su próxima estancia en el país.

Durante el recorrido, el dirigente estuvo acompañado por responsables de áreas clave del Gobierno, entre ellos los titulares de Obras Públicas, Hacienda y Tesorería. La comitiva revisó distintas zonas del establecimiento, incluyendo el hall principal, la piscina y varias dependencias internas, con el objetivo de evaluar tanto la infraestructura como los servicios disponibles.
El Vicepresidente también mantuvo un intercambio directo con el empresario encargado del proyecto, a quien trasladó recomendaciones orientadas a mejorar aspectos relacionados con el confort, la estética y el nivel de exclusividad del hotel. La intención es posicionar el recinto como un referente capaz de atraer turismo de alto nivel y visitantes internacionales.
Nguema Obiang Mangue destacó la ubicación estratégica del Sofitel en el corazón de Malabo, subrayando su potencial como punto clave dentro de la oferta hotelera del país. No obstante, insistió en la necesidad de seguir elevando los estándares para competir con destinos turísticos consolidados.
Al finalizar la inspección, concluyó que el hotel ya cumple con las condiciones básicas para recibir huéspedes. Además, consideró que está preparado para acoger eventos y visitas de alto perfil, incluida la delegación papal, consolidándose como una infraestructura clave en la proyección internacional de Guinea Ecuatorial.









