La Corte Suprema de Justicia y el Ministerio de Igualdad de Género, Asuntos Sociales y Artesanía han analizado la situación actual de las familias en Guinea Ecuatorial, con el objetivo de entender mejor el aumento de conductas de riesgo entre jóvenes y adolescentes.El estudio, presentado este viernes en una reunión entre el presidente del alto tribunal, Francisco Evuy Nguema Mikue, y la ministra María Consuelo Nguema Oyana, recoge datos sobre la composición familiar y su impacto en el comportamiento juvenil.Según el informe, el 41% de los hogares del país está encabezado por mujeres que crían solas a sus hijos, frente a solo un 3% de hombres en la misma situación. El resto corresponde a familias consideradas estructuradas. Estos datos, según el Ministerio, reflejan desequilibrios que podrían influir en problemas sociales que afectan a los menores.El análisis señala que muchos niños y adolescentes crecen sin suficiente orientación, supervisión o apoyo emocional, lo que aumenta el riesgo de abandono escolar, delincuencia juvenil o situaciones de vulnerabilidad, especialmente en el caso de las niñas, más expuestas a abusos o explotación.Ante esta realidad, ambas instituciones coinciden en la necesidad de actuar de forma conjunta. El objetivo es identificar las causas de estas conductas y poner en marcha medidas que refuercen tanto la protección de los menores como la responsabilidad de los padres.En este sentido, el presidente de la Corte Suprema ha avanzado que se trabaja en una reforma legal para endurecer la responsabilidad parental, que podría incluir sanciones penales, incluso penas de prisión, para quienes no cumplan con sus obligaciones hacia sus hijos.Por su parte, la ministra ha defendido también el endurecimiento de las penas contra los delitos de abuso y violación de menores, como parte de una estrategia más amplia de protección infantil.

La reunión contó además con la participación de jueces y representantes del Ministerio, y forma parte de un plan para implicar a distintas instituciones del Estado en la búsqueda de soluciones.Como próximos pasos, el Ministerio prevé reunir a otros departamentos implicados para estudiar el informe y definir una hoja de ruta común que permita actuar desde los ámbitos social, educativo y judicial, con el fin de reforzar el papel de la familia en la sociedad.