Tras su llegada a Malabo, y un breve encuentro con el Jefe de Estado en la Terminal Presidencial, el primer acto oficial de Su Santidad León XIV ha sido el encuentro con las instituciones, autoridades y representantes de la sociedad civil en el Palacio del Pueblo de Malabo.

Tras agradecer el cálido recibimiento del pueblo de Guinea Ecuatorial, Su Santidad hizo alusión al nombre de la nueva capital de la nación, Ciudad de la Paz, aprovechando el nombre para clamar la necesidad de la paz, la justicia, el desarrollo y el bien social:

“En un mundo herido por la prepotencia hay que valorar a quienes creen en la paz, y atreverse a aplicar políticas que vayan contracorriente, centradas en el bien común”, dijo el Pontífice, que también añadió que “Dios no quiere esto. Su Santo Nombre no puede ser profanado por la voluntad de dominio, la prepotencia y la discriminación”.

También el Pontífice explicó los motivos espirituales que guían su visita a estas tierras africanas: “para confirmar en la fe y consolar al pueblo de este país en rápida transformación. Pues, al igual que en el corazón de Dios.

Por su parte, el Jefe de Estado, S.E. Obiang Nguema Mbasogo, expresó el agradecimiento personal y de la Nación entera porque la visita del Pontífice a “nuestro humilde país”.

“La visita, continuó supone para nuestro el pueblo de Guinea Ecuatorial el reconocimiento de su fe y devoción cristiana”, aludiendo también a que la nación ecuatoguineana “ha peregrinado con su fe cristiana durante más de 170 años y cuenta con más de 90% de fieles católicos representando así una enclave propicio para el cristianismo en África central”.

Finalizado el encuentro, el Papa se ha dirigido a la cercana Catedral de Malabo.