La ceremonia, marcada por un ambiente solemne y festivo, ha servido para poner en marcha oficialmente esta nueva institución académica, concebida como un motor para el desarrollo del conocimiento en Guinea Ecuatorial.
Durante su intervención, el rector magnífico ha subrayado que la finalidad de la universidad es contribuir al desarrollo científico y tecnológico del país, insistiendo en que el verdadero valor del conocimiento no está solo en adquirirlo, sino en saber aplicarlo.
En representación del alumnado, el estudiante Andrés Paterno intervino con un discurso en el que ha resaltado el papel de la juventud en la transformación de la sociedad, animando a sus compañeros a aplicar los conocimientos adquiridos para el progreso del país.
Por su parte, el «santo padre», en su intervención ha hecho una reflexión de carácter espiritual, señalando que en la cruz se revela el amor como entrega, ha invitado a los presentes a mantener vivo el deseo de conocer desde la fe. En este sentido, ha recordado que la fe del pueblo guineano está llamada a dar frutos abundantes.
Asimismo ha destacado que una universidad no debe medirse por el número de estudiantes ni por la magnitud de sus infraestructuras, sino por la formación real que ofrece y los conocimientos que sus alumnos son capaces de poner en práctica.
“Conocer es abrirse a la realidad, y lo importante es la calidad de los frutos que se obtienen”, ha afirmado.
El acto ha concluido con una bendición papal dirigida a todos los asistentes, encomendando la nueva universidad y a sus estudiantes a la protección de Dios y de la Virgen María.
Con este gesto, el Papa León XIV ha dejado oficialmente inaugurado el campus universitario de Basupu, una apuesta por la formación superior y el futuro del país.









