La preocupación crece entre los padres y residentes del barrio Covadonga, en Bata, ante las deficientes condiciones de las vías peatonales en una zona que concentra algunos de los principales centros educativos de la ciudad. La ausencia de aceras adecuadas y el deterioro de las infraestructuras obligan diariamente a decenas de niños a desplazarse en condiciones que ponen en peligro su integridad física.

Cada jornada, menores de entre 3 y 6 años que asisten a colegios como Carlos Lwanga y Madre Victoria recorren este tramo acompañados, en muchos casos, por familiares o tutores que deben guiarlos cuidadosamente para evitar accidentes. Sin embargo, el reducido espacio peatonal y la presencia de alcantarillas abiertas convierten el trayecto en un auténtico desafío.

Vecinos de la zona denuncian que, en numerosas ocasiones, los niños se ven obligados a invadir la calzada por la falta de espacio suficiente en las aceras, exponiéndose al tráfico rodado y aumentando considerablemente el riesgo de atropellos.

“Esta es una zona donde transitan muchísimos niños todos los días y no entendemos cómo hasta ahora no se ha pensado en una solución definitiva. Es una amenaza constante”, lamentó un transeúnte entrevistado en el lugar.

La situación se agrava durante la temporada de lluvias, cuando las alcantarillas se llenan de agua y dificultan aún más el paso. Según los residentes, en esas circunstancias muchas personas no tienen otra alternativa que caminar sobre las cubiertas de drenaje, ignorando el peligro que ello representa.

Una madre de familia, residente en el barrio desde hace más de cinco años, explicó que sus hijos estudian en Carlos Lwanga y Madre Victoria y aseguró que ya se han registrado accidentes en la zona.

“Varios niños han sido atropellados porque no encontraban espacio suficiente en las aceras y se han visto obligados a compartir la carretera con los coches. Pedimos al Gobierno que actúe antes de que tengamos que lamentar una tragedia”, subrayó.

Ante este panorama, la población del entorno exige una respuesta urgente de las autoridades competentes para la construcción y ampliación de aceras que permitan un tránsito seguro, especialmente para los menores. Los vecinos coinciden en que la protección de la infancia debe comenzar por garantizar infraestructuras básicas que preserven su seguridad y dignidad.