La decisión garantiza la estabilidad institucional y la continuidad de la gestión administrativa mientras se desarrolla la configuración del nuevo Gobierno, tras la dimisión colectiva presentada por el anterior Ejecutivo durante el Consejo de Ministros Extraordinario celebrado el pasado 16 de junio en Malabo.
La permanencia de Osa Nsue Nsua en la jefatura del Gobierno responde a la necesidad de asegurar la coordinación de las actividades de la Administración General del Estado durante esta fase de transición, así como la implementación de las directrices establecidas por el Jefe de Estado en materia de racionalización de las estructuras gubernamentales.
El proceso de formación del nuevo Ejecutivo se desarrollará conforme a las disposiciones contenidas en el Decreto-Ley número 2/2026, de 17 de junio, que prevé una reducción del número de departamentos ministeriales con el objetivo de optimizar los recursos públicos, fortalecer la eficiencia administrativa y mejorar los mecanismos de coordinación interinstitucional.
Desde una perspectiva administrativa, el nuevo nombramiento representa una apuesta por la continuidad de la gestión pública y la preservación de la operatividad de las instituciones del Estado mientras se completan los ajustes organizativos previstos por la nueva normativa gubernamental.









