El pontífice ha expresado su cercanía al pueblo colombiano tras el fuerte movimiento sísmico registrado recientemente, mediante una contribución económica destinada a atender las necesidades más urgentes de las personas afectadas.

La ayuda será gestionada por el Secretariado Nacional de Pastoral Social-Cáritas Colombiana, organismo encargado de coordinar la recepción y distribución de los recursos destinados a apoyar a las comunidades damnificadas por el desastre natural.

Tras el terremoto, la Santa Sede mantiene comunicación con las instituciones eclesiásticas de Colombia para conocer de primera mano la evolución de la situación y las necesidades de las poblaciones afectadas.