A comienzos de los años 2000, la celebración de las campañas electorales en Guinea Ecuatorial dio lugar a un fenómeno musical que acabaría dejando una profunda huella en la vida sociocultural y política del país: los Coros Distritales.
Estas agrupaciones surgieron principalmente para recibir y acompañar las giras que realizaba el Jefe de Estado durante los periodos de campaña electoral. Con el paso del tiempo, los coros se convirtieron en auténticos protagonistas de aquellas movilizaciones, aportando música, coreografías y canciones que rápidamente se instalaron en la memoria colectiva de los ecuatoguineanos.
Durante aquella época, las elecciones presidenciales eran vividas por buena parte de la población como una auténtica fiesta nacional. El modelo de campañas electorales impulsado por los diferentes partidos políticos, especialmente por el Partido Democrático de Guinea Ecuatorial (PDGE), favoreció la organización de grandes caravanas y concentraciones en las que la música desempeñaba un papel fundamental con el lema convertido en una letra musical solfeada por las interpretes féminas.
Fue entonces cuando comenzó una particular competencia entre distritos por presentar las mejores agrupaciones y composiciones musicales. Los llamados Coros Distritales, Coros Musicales o Coros de Animación Distrital se convirtieron en una expresión artística estrechamente vinculada a las campañas políticas de aquellos años.
Entre las agrupaciones que alcanzaron mayor notoriedad destacan Bicomsua, de Mongomo; Milenio, de Malabo; el Coro Antorcha, de Añisok, coro Antorcha de Arragón o Zaragoza, fundado en España por la colonia ecuatoguineana residente en ese país; Abong Mang, de Paraíso, Malabo; el Coro Mixto, de Malabo; Bibulseng, de Niefang; el Coro Antorcha, de Añisok; La Amistad, de Mbini; y Las Boncoristas, de Cogo.
Sus canciones llegaron a convertirse en auténticos himnos populares. Temas como “Tawala mesam”, de Bicomsua; “Ambiente”, de Milenio; “Beñaboro”, del Coro Mixto; “Nza bele me nmom”, de Abong Mang; y “Biwolo medug”, del Coro Antorcha de Añisok, lograron conquistar al público y ocupar un espacio destacado en el panorama musical nacional.
El año de mayor esplendor
El año 2009, marcado por las elecciones presidenciales, representó uno de los momentos de mayor esplendor de estas agrupaciones.
Los coros acompañaban las caravanas electorales que recorrían las diferentes regiones del país y sus composiciones se convirtieron en una de las principales bandas sonoras de aquellas campañas. Su presencia trascendió el ámbito político para convertirse también en un fenómeno artístico y social.
La popularidad de algunas de sus canciones llegó incluso al entorno digital. “Tawala mesam”, de Bicomsua, y “Ambiente”, de Milenio, alcanzaron más de dos millones de visualizaciones en YouTube, una cifra que evidencia la repercusión que llegaron a tener estas agrupaciones y sus composiciones.
Sin embargo, después de aquel periodo de máximo reconocimiento, el fenómeno comenzó a perder fuerza.
Entre tres y cuatro años después de las elecciones de 2009, la música de muchos de estos grupos empezó a desaparecer progresivamente de la escena artística nacional. Sus canciones dejaron de escucharse con la misma frecuencia y varias de las agrupaciones entraron en una etapa de inactividad.
El fenómeno volvió a cobrar cierta presencia durante las elecciones presidenciales de 2016, cuando algunas de estas agrupaciones reaparecieron para acompañar nuevamente las actividades políticas. No obstante, aquella recuperación no tuvo la continuidad suficiente para devolver a los coros el protagonismo que habían alcanzado una década antes.
Hoy, muchos de aquellos nombres apenas forman parte del recuerdo de quienes vivieron aquella época. Sus canciones, que en su momento fueron escuchadas masivamente, corren el riesgo de quedar relegadas al olvido.
¿Qué ocurrió con los Coros Distritales?
La desaparición progresiva de estas agrupaciones puede responder a diferentes factores. Entre ellos destacan los cambios en las circunstancias personales de sus integrantes, la pérdida de apoyo, la evolución de los gustos musicales y las dificultades internas que pueden haber atravesado algunos grupos así como el fallecimiento de ciertos oriundos como los principales exponsores de estas agrupaciones así como la ya conocida crisis económica marcada con la caída del precio del crudo del petroleo.
Las responsabilidades familiares
Muchas de las mujeres que lideraban y daban voz a estas agrupaciones se encuentran actualmente en una etapa de sus vidas marcada por mayores responsabilidades familiares.
Con el paso de los años, los hijos, nietos y otras obligaciones pueden haber reducido considerablemente el tiempo y la energía disponibles para continuar desarrollando actividades musicales.
La falta de apoyo continuo
Otro factor que podría explicar la inactividad de algunos grupos es la pérdida de los apoyos que recibían en sus años de mayor actividad.
La producción musical requiere recursos para grabar, promocionar y distribuir las canciones. La desaparición de patrocinadores, productores o personas que respaldaban económicamente estos proyectos pudo dificultar la continuidad de muchas agrupaciones.
La evolución del panorama musical
El mercado musical ecuatoguineano también ha experimentado importantes transformaciones.
Los estilos, las formas de producción, los canales de difusión y los gustos del público han cambiado. En este nuevo escenario, algunos de los géneros y formatos musicales que caracterizaban a los Coros Distritales pudieron perder protagonismo frente a nuevas tendencias y propuestas artísticas.
Los desafíos personales e internos
Las circunstancias personales de sus integrantes también pueden haber influido. Problemas de salud, cambios en la vida familiar, nuevas responsabilidades o posibles diferencias internas son factores que pueden dificultar la continuidad de una agrupación musical.
Un legado que merece ser recuperado
A pesar de su progresiva desaparición de la escena pública, los Coros Distritales forman parte de una etapa singular de la historia musical y sociocultural de Guinea Ecuatorial.
Sus canciones acompañaron campañas electorales, animaron caravanas, movilizaron a miles de personas y se instalaron en la memoria de toda una generación. Más allá de su vinculación con la actividad política, estas agrupaciones dejaron un importante legado artístico que merece ser documentado, preservado y transmitido a las nuevas generaciones.
El paso del tiempo puede haber reducido su presencia, pero no debería borrar su historia.
Bicomsua, Milenio, Abong Mang, Bibulseng, Antorcha, La Amistad, Las Boncoristas y las demás agrupaciones que marcaron aquella época forman parte de la memoria musical de Guinea Ecuatorial.
Sus voces pueden haberse apagado, pero aquellas canciones que en su día eran símbolo de alegría y unión siguen siendo testimonio de una época que merece ser recordada por los siglos de los siglos.
¿Por qué desaparecen los coros distritales?: estas son algunas de las razones
Entre las agrupaciones que alcanzaron mayor notoriedad destacan Bicomsua, de Mongomo; Milenio, de Malabo; el Coro Antorcha, de Añisok, coro Antorcha de Arragón o Zaragoza, fundado en España por la colonia ecuatoguineana residente en ese país; Abong Mang, de Paraíso, Malabo; el Coro Mixto, de Malabo; Bibulseng, de Niefang; el Coro Antorcha, de Añisok; La Amistad, de Mbini; y Las Boncoristas, de Cogo.









