En el sistema de conexión prepago que predomina en el país donde el usuario recarga saldo para adquirir su paquete de datos, la desproporción ha alcanzado límites insostenibles. Un ejemplo claro del malestar generalizado es la facturación de un paquete básico de 500 MB a 7 500 francos CFA, una cifra exagerada siendo el paquete mínimo. El acceso a internet ha dejado de ser un lujo para convertirse en una herramienta básica de trabajo, información y desarrollo.

La situación requiere la de urgencia máxima ante la inminente llegada del nuevo curso escolar. Con el retorno de las clases a la vuelta de la esquina, el sector estudiantil se perfila como el más perjudicado. ¿Cómo afrontarán los alumnos sus trabajos de investigación sin la posibilidad económica de recargar saldo para navegar en la red? Mantener estas tarifas supone una barrera directa al aprendizaje y al rendimiento académico.

Ante esta coyuntura, la ciudadanía y la comunidad estudiantil piden una aclaración por parte de la directiva de GETESA. Asimismo, se hace un llamado directo a las autoridades gubernamentales para que tomen cartas en el asunto, ejerzan su labor y regulen estos precios antes de que el impacto en la economía familiar y en la educación sea irreversible.