La declaración se produjo durante una reunión por videoconferencia con el cuarteto arbitral de la ciudad, en la antesala del arranque oficial del campeonato, previsto para este sábado. El dirigente alertó de posibles presiones a árbitros y comisarios en una campaña que anticipa especialmente competitiva, con equipos decididos a evitar el descenso.

“Muchos no querrán bajar de categoría y harán todo lo necesario para mantenerse. Os van a tentar y no quiero ver a ningún árbitro involucrado”, remarcó Ndong Michá, quien anunció además su implicación directa en el seguimiento de los encuentros: “Esta temporada estaré de lleno en los partidos. Seremos exigentes con todos”.

Como parte de las decisiones adoptadas, el presidente federativo ordenó el envío inmediato de fondos a Bata para cubrir los gastos logísticos de la primera jornada. Asimismo, reconoció una deuda pendiente con el colectivo arbitral local, atribuida a errores administrativos en pagos anteriores.

Según explicó, algunos miembros habrían percibido montos superiores a los estipulados debido a fallos contables. “Lo vamos a arreglar lo más pronto posible”, aseguró, al tiempo que pidió comprensión mientras se regulariza la situación.

Ndong Michá enmarcó estas acciones en lo que definió como “el año luz de nuestro fútbol”, destacando la implicación del Gobierno y, en particular, el respaldo del vicepresidente de la República, , al desarrollo del balompié nacional.

“A partir de ahora tenemos que demostrar profesionalismo porque las cosas van a cambiar”, afirmó, en alusión a una etapa que, según dijo, combinará mayor control institucional con refuerzo formativo.

La reunión concluyó con el compromiso de organizar nuevos cursos de capacitación para árbitros, con el objetivo de elevar el nivel técnico y facilitar su proyección internacional. “Quien quiera arbitrar fuera, primero tiene que hacerlo bien en casa”, concluyó.