La llegada del Santo Padre ha sido calificada como un momento de gracia y compromiso eclesial. Durante una reunión con las distintas subcomisiones organizadoras, monseñor Nguema Bee presentó la hoja de ruta que guiará los preparativos de este histórico acontecimiento.El obispo insistió en tres valores fundamentales que deben guiar la labor del equipo: comunión, espíritu de sacrificio sin protagonismos y responsabilidad absoluta en cada tarea encomendada. “Ninguna comisión trabaja de forma aislada; somos un solo equipo al servicio de la Iglesia y de la diócesis”, subrayó.
Aunque la agenda oficial aún no está cerrada, el prelado adelantó algunos puntos que podrían formar parte del itinerario del Papa en la ciudad. Entre ellos destacan una posible visita de consuelo al centro penitenciario, una ofrenda floral ante el monumento 7-M en memoria de las víctimas y un gran encuentro de reflexión con las familias en el estadio de Bata. La reunión también sirvió para definir el cronograma de trabajo, unificar los canales de comunicación y establecer las estrategias económicas necesarias para garantizar el éxito organizativo de la visita.Sin embargo, más allá de la logística, monseñor Nguema Bee recordó que el eje central de la preparación debe ser la oración y la catequesis.
Invitó a toda la diócesis a disponerse espiritualmente para recibir al Sucesor de San Pedro en un clima de fe, unidad y esperanza.









