Para muchos alumnos, ver claramente la pizarra o leer un libro puede ser un desafío silencioso. Esta realidad comenzó a cambiar con la llegada de una campaña de salud visual organizada por ONCIGE en el Complejo Educativo de Nkoantoma, donde especialistas realizan evaluaciones visuales y entregan gafas graduadas a quienes las necesitan.
La iniciativa pone el foco en un problema poco visible pero frecuente: las dificultades visuales no diagnosticadas que afectan directamente al aprendizaje. Según los organizadores, una parte significativa de los estudiantes presenta algún tipo de alteración visual sin haber sido previamente evaluada.

Durante las jornadas, los alumnos pasan por controles que permiten detectar problemas como miopía o astigmatismo. Aquellos que requieren corrección visual reciben gafas adaptadas a su necesidad, sin ningún coste para sus familias.
Docentes del centro han señalado que esta intervención podría marcar una diferencia notable en el desempeño académico, ya que muchos estudiantes mejorarán su capacidad de atención y comprensión en clase.
Más allá de la atención médica, la campaña también busca sensibilizar a la comunidad educativa sobre la importancia de la salud visual, promoviendo revisiones periódicas y una mayor atención a las señales de alerta en los niños.
Con este tipo de acciones, ONCIGE refuerza su compromiso social, apostando por una educación más equitativa donde ningún estudiante vea limitado su aprendizaje por problemas de visión no tratados.









