El combate, disputado en el Gymnase Félix Charron de Bron, se caracterizó por su alto nivel competitivo. Ambos boxeadores protagonizaron un enfrentamiento intenso desde los primeros compases, con fases de intercambio que reflejaron la igualdad sobre el cuadrilátero.

A pesar de la exigencia del rival, Abaga supo gestionar el ritmo del combate durante los seis asaltos. Su rapidez de manos, capacidad de presión y lectura táctica le permitieron marcar diferencias progresivamente en las tarjetas de los jueces.

El ecuatoguineano llegaba a esta cita con el objetivo de mantener su invicto, mientras que Seiran buscaba consolidarse en el panorama profesional, lo que elevó el nivel de exigencia del duelo.

Tras la decisión final del jurado, Abaga selló su pase a semifinales, previstas para el mes de mayo, manteniendo intacto su récord: cuatro peleas, cuatro victorias, tres de ellas antes del límite.

Con cautela, el púgil valoró el triunfo y puso el foco en lo que viene: “Hay que seguir trabajando, lo más duro está por delante”, señaló tras el combate.

Este nuevo éxito llega semanas después de su contundente victoria por nocaut en apenas 40 segundos frente al francés Damiens Dhebecourt, en un combate celebrado en Lyon dentro del mismo torneo.