La ceremonia contó con la presencia de la Pareja Presidencial, acompañada por allegados, amigos e invitados, en una muestra de respeto y cercanía hacia la figura de la difunta. La eucaristía fue presidida por el arzobispo de Malabo, monseñor Juan Nsue Edjang, junto a varios ministros de culto.
Durante la homilía, el celebrante centró su mensaje en los valores cristianos de paz, amor y fraternidad, inspirados en el Libro de los Hechos de los Apóstoles y el Evangelio de San Juan. Asimismo, destacó la vida ejemplar de Doña Cándida, a quien describió como una mujer humilde, sencilla y profundamente comprometida con la fe, el servicio a los demás y la espiritualidad carmelitana.
A lo largo del oficio religioso, también se evocaron sus numerosas acciones solidarias y su cercanía con los sectores más vulnerables de la sociedad, subrayando que su legado humano y social sigue vigente.
El acto concluyó con una oración especial de la Asociación Carmelita, que pidió por el eterno descanso de su alma, en un ambiente de recogimiento y profunda espiritualidad.









