Según fuentes vinculadas a la competición, la utilización exclusiva de las instalaciones para los actos previstos ha impedido el desarrollo normal de la jornada deportiva, generando retrasos y obligando a la reprogramación de algunos partidos.

La situación ha suscitado inquietud entre clubes, jugadores y aficionados, quienes esperan que las autoridades competentes adopten las medidas necesarias para garantizar el cumplimiento del calendario de la competición y evitar nuevas interrupciones en el desarrollo de la liga.