La preocupación vuelve a instalarse entre los residentes del barrio Alcaide, donde vecinos denuncian el resurgir de escenas relacionadas con reuniones callejeras, consumo de alcohol y presuntas sustancias estupefacientes en distintos espacios públicos de la zona.

Según relatan varios habitantes, las concentraciones suelen comenzar al caer la tarde, cuando pequeños grupos de jóvenes permanecen durante horas en algunas esquinas del barrio, generando inquietud entre familias y transeúntes.

Los residentes aseguran que no se trata de una situación nueva. Recuerdan que en años anteriores ya se habían denunciado problemas similares vinculados al consumo de drogas, presencia de grupos conflictivos y sensación de inseguridad, especialmente durante la noche.

“Esto ya lo hemos vivido antes. Se calma durante un tiempo y luego vuelve otra vez”, comenta un vecino del barrio, preocupado por la repetición de estas escenas.

Otra residente señala que la situación afecta principalmente a las familias que deben desplazarse en horas nocturnas. “A veces se forman grupos grandes y eso intimida, sobre todo cuando pasan niños o personas mayores”, explica.

Entre algunos habitantes persiste la sensación de que el problema se ha convertido en un fenómeno cíclico, marcado por períodos de tranquilidad seguidos por nuevas concentraciones y comportamientos que alteran la convivencia en la comunidad.

Ante esta situación, los vecinos hacen un llamado a las autoridades para reforzar la vigilancia en la zona y piden igualmente mayor implicación familiar para evitar que más jóvenes caigan en dinámicas de consumo de drogas y permanencia prolongada en las calles.