Los actos fúnebres dieron inicio con la imposición de la bandera de la Fiscalía General de la República, a cargo del fiscal general, Anatolio Nzang Nguema, en señal de reconocimiento a la trayectoria profesional del finado.
Posteriormente, se llevó a cabo la ofrenda floral siguiendo el protocolo establecido: en primer lugar, los hijos nativos de Mbiralen; seguidamente, la Audiencia Provincial de Kie-Ntem; y, finalmente, la Fiscalía General de la República.

El programa continuó con la lectura de la biografía del fallecido, a cargo de uno de sus hermanos. Cándido Nve Etogo Okomo, conocido en el ámbito familiar como “Yeye”, nació el 12 de agosto de 1984 en el consejo de poblado de Mbiralen, perteneciente al distrito de Ebibeyin, en la provincia de Kie-Ntem. Era hijo de Samuel Etogo Mangué y Emilia Okomo Ndong.Inició sus estudios primarios en su localidad natal en 1989, finalizándolos en el Colegio Nacional Héroe Luba en 1995. Posteriormente cursó la enseñanza secundaria en el centro INEM Aneja Luther King de Malabo entre 2001 y 2005, superando la prueba de madurez en 2006.
Movido por su vocación académica, ingresó en la Universidad Nacional de Guinea Ecuatorial, donde obtuvo la licenciatura en Derecho. Más tarde, en 2016, completó un máster en Derecho Laboral en una universidad de Ceuta, en el Reino de España.En su trayectoria profesional, ejerció como abogado en libre ejercicio y ocupó cargos como fiscal de primera instancia e instrucción en Evinayong, Batete y, finalmente, en el municipio de Nkue. Su fallecimiento se produjo el pasado 9 de abril, a la edad de 42 años.
Durante las exequias, se leyeron notas de condolencia, entre ellas la del ministro secretario de la Presidencia de la República, Ramón Nká Elá Nchama, en calidad de hermano mayor del difunto, así como mensajes de los hijos de Mbiralen, la Fiscalía de Kie-Ntem y la Fiscalía General de la República.
La ceremonia incluyó una misa exequial oficiada por el reverendo Modesto Oná Nvó Nfono, quien en su homilía destacó el sentido cristiano de la vida y la muerte, recordando que todos los seres humanos están llamados a encontrarse con el Padre Celestial.
Finalmente, familiares, compañeros de la Fiscalía, autoridades y asistentes acompañaron el féretro hasta el cementerio de Mbiralen, donde desde este sábado reposan sus restos mortales.









