Durante sus primeras horas en Guinea Ecuatorial, el Papa León XIV ha dejado un mensaje contundente sobre la realidad africana, subrayando la necesidad de un cambio en la forma de gobernar.
“África no puede seguir siendo explotada; gobernar es servir”, afirmó el Pontífice, insistiendo en que el poder debe estar al servicio del pueblo y no del interés personal.
Asimismo, advirtió que el futuro del continente dependerá de decisiones responsables, basadas en la justicia, la equidad y el compromiso con el desarrollo.









