La situación de tensión que atravesaba el cuerpo docente debido al impago de sus haberes salariales ha comenzado a encontrar una vía de solución. Tras una serie de reuniones clave impulsadas por la Delegación Regional de Educación, se ha procedido a ejecutar la primera fase de pago al profesorado, beneficiando directamente a los docentes del nivel secundario, un paso que marca el inicio del fin de un conflicto que se prolongaba ya entre cinco y seis meses.

El origen del problema, según explicaron los miembros de la directiva del centro educativo en los encuentros previos, era completamente ajeno a su gestión directa. El estancamiento de los fondos se debía a un dilema de conflicto interno dentro de la organización religiosa adventista responsable de la gestión de la institución, cuyas cuentas bancarias se encontraban bloqueadas y no permitían la retirada de capital sin una orden judicial expresa. Esta situación había llevado al límite a los profesores, quienes se mostraban visiblemente agotados al no percibir su estipendio mensual.

Ante la gravedad de los hechos, Rafael Mañe Ona Nzang delegado regional de educación convocó de urgencia tanto a la directiva del Colegio Adventista como a los altos responsables de la denominación religiosa. Durante estas reuniones de sensibilización, en las que todas las partes reconocieron y lamentaron la deuda acumulada, se mostró una total disponibilidad para acatar las directrices de la Delegación Regional y buscar una salida inmediata.
Con el inicio de esta primera fase de pagos dirigida a los profesores de secundaria, las autoridades han lanzado un mensaje de calma y esperanza para el resto del personal afectado que aún está a la espera de sus haberes. Desde la delegación se asegurado que ya se están diseñando y coordinando las estrategias correspondientes para adecuar los pagos del resto de los niveles en los próximos días, pidiéndoles que «no se desanimen».

Finalmente, Rafael Mañe Ona Nzang ha recordado el papel inestimable que juegan los educadores en la sociedad, enfatizando que el profesor no es un elemento más, sino «lo primero» y el pilar fundamental del sistema educativo, ya que sin su labor diaria la enseñanza sencillamente no existe.